El deseo de ayudar a otros muchas veces va más allá de compartir rasgos culturales o físicos, y son esas personas las que realmente hacen una diferencia en la sociedad, Juan Lee es coreano de nacimiento, pero ha aportado y apoyado el sueño de cientos salvadoreños que buscan salir adelante.

Juan Lee nace en Corea, pero a la edad de 10 años, sus padres toman la decisión de buscar el “sueño americano”, arman sus maletas y las de sus 4 hijos y en 1975 se embarcan en un viaje con rumbo a Argentina.

“Soy el mayor de 4 hermanos, llegamos a Argentina sin hablar nada de español, yo tenía 10 años, mi hermana 7, la que sigue 5 y el más pequeño tenía 2 años, estudié la secundaria y la preparatoria en Argentina y fui mejorando mi español”.

El señor Lee explica que los motivos que llevaron a sus padres a tomar esa decisión, fue que deseaban bajar el ritmo y ajetreo en sus vidas “mis papás tenían una buena situación en Corea, pero pensaron que podían vivir una vida con más descanso que en Corea y cumplir su sueño americano”.

Sin embargo, Dios tuvo otro propósito “mis papás buscaban el sueño americano, pero se vincularon mucho con lo que es la plantación de iglesias”.

Juan Lee, decide continuar con su propio sueño americano y se marcha a la universidad en Estados Unidos, donde cursa una carrera de química, sin embargo, al terminarla regresa a Argentina donde da inicio su vida empresarial con un negocio de importaciones y exportaciones.

Pero algo cambia la vida de Juan Lee cuando tiene un llamado a servirle a Dios y decide entrar al seminario teológico bautista donde saca su licenciatura, luego regresa a Estados Unidos a sacar una maestría en estudios interculturales.

“El llamamiento fue una respuesta a un compromiso que me hice con Dios de servirle, va para largo la historia del llamado, pero sin duda ha sido una de las mejores decisiones”, explica el pastor Lee.

Una vez terminada su maestría en Estados Unidos, Lee se va de misionero a Ciudad Juárez, México, donde estuvo nueve años trabajando con la población, “construimos un seminario teológico en Ciudad Juárez, para preparar una futura generación de jóvenes para el ministerio y que sirvieran en la iglesia”.

Tras casi diez años en territorio mexicano, el pastor Lee regresa a Estados Unidos específicamente a Los Ángeles, donde entabla amistad con un pastor salvadoreño radicado el Boston, el cual lo invita a conocer El Salvador.

“Entré en amistad con un pastor salvadoreño que venía hablando de que ahora era el tiempo para que me dedicara más a El Salvador, para que apoyara a El Salvador, así que me convenció para ir al país a conocer y tuve el primer viaje, sin embargo, todavía no me involucraba tanto con el tema de ir a ministrar”.

Equipo de voluntarios

Fue exactamente hace 5 años que el pastor salvadoreño le contó a Lee la necesidad que existía en su país y una de las urgentes era la atención médica.

“Después de los viajes que había hecho, comienzan a contarme de las grandes necesidades y una de ellas era la médica, justamente en ese momento estaba en relación con una organización que ayudaba a diferentes naciones en el tema de salud”.

Es de esa forma que Juan Lee, organiza junto con Cruzada Médica una campaña de salud visual, donde se estarían realizando de forma gratuita cirugía de cataratas, en cada jornada se operaron en promedio cerca de 150 personas por jornada “hicimos tres jornadas médicas, dos en Santa Ana y una en San Salvador”.

Envío de alimentos a zonas vulnerables

Luego continúo apoyando a El Salvador, enviando ayuda, pero se dio cuenta que había una población en especial que necesitaba una oportunidad, “la capacitación de la juventud siempre estuvo como una carga para mí al ver la necesidad en la vida de ellos”.

El pastor Lee, recuerda que fue invitado a un congreso de jóvenes en Santa Ana y tuvo la oportunidad de conversar con muchos, y cuando él les preguntaba ¿cuál era su mayor sueño o anhelo? Contestaban “irme a Estados Unidos”.

“De cada 10 jóvenes con los que hablaba, 08 me contestaban que su sueño era ir a EUA y eso me dio tristeza enorme porque simplemente venir a EUA no puede ser un sueño en la vida de un joven”.

Entonces se da cuenta del gran apoyo que necesitaban los jóvenes, comienza a dar conferencias y eso da apertura a temas de familia, escuela para madres y de esa forma hace un año y medio se da la oportunidad de fundar una organización misionera dedicada a la capacitación y el envío de misioneros latinoamericanos, con sede en El Salvador.

 “En septiembre del año pasado hicimos una capacitación misionera en la ciudad de Metapán donde por tres meses tuvimos a jóvenes que vinieron desde México, Estados Unidos, Brasil y el propio El Salvador”.

También, se busca desarrollar todas las áreas de los jóvenes salvadoreños, no solo el área cristiana, es por eso que buscan capacitarlos y desafiarlos en el área empresarial, en el área de negocios y de esa forma “darles la oportunidad de desarrollo, es por eso que cuando tuvimos la capacitación misionera, abrimos escuela de barismo, también hicimos una escuela de capacitación de fútbol para que los jóvenes pudieran desarrollarse y utilizar la herramienta del deporte en diferentes áreas”.

Cruzada Médica con cirugía de cataratas en Santa Ana.

Todo eso fue en coordinación con la organización que tiene su sede en Estados Unidos, Hwarang Youth Foundation, “el CEO de la organización trabaja para el desarrollo de liderazgo juvenil coreano y a través de la fundación le da la posibilidad a los jóvenes para que puedan desarrollarse mejor en Estados Unidos e implementamos algunos de sus programas para construir el liderazgo salvadoreño”.

El pastor Lee se queda entre dos o tres semanas en cada viaje que hace a El Salvador, aunque depende de la actividad ya que con el seminario estuvo más de 4 meses en el país “con la escuela de capacitación estuve los 3 meses que duró, más uno de preparación”.

Pero además de todo el apoyo que brinda a los salvadoreños directamente en su país, ha comenzado a mostrar interés en apoyar a la comunidad que radica en Estados Unidos.

“Hemos estado hablando de traer la comunidad coreana con lo que es la comunidad salvadoreña, la comunidad coreana tiene mucha historia en Los Ángeles y ha podido lograr muchas cosas y la idea es que uniendo lo que es ambas comunidades, la salvadoreña podría hacer hincapié partiendo de la base de lo que la coreana ha podido lograr en Estados Unidos y en especial Los Ángeles”.

Coreatown queda justo a la par de El Salvador Corredor en Los Ángeles y es debido a esa posición estratégica que existe una gran oportunidad para que ambas comunidades puedan desarrollarse y crecer de manera conjunta.

“Creo que es un tiempo en el que necesitamos trabajar en conjunto”, afirma Lee.

Además, considera que la comunidad salvadoreña debe de enfocarse en la formación de líderes en Estados Unidos “la comunidad coreana ha logrado desarrollar ese liderazgo en los últimos años, donde diferentes personas han logrado acceder a múltiples plataformas dentro del estado de California y específicamente en la ciudad de Los Ángeles para poder traer la voz de la comunidad coreana ante Estados Unidos”.

Entonces, al crear ese liderazgo salvadoreño se podría replicar lo que ha venido haciendo todos estos años Coreatown, “es ver la posibilidad de que la comunidad salvadoreña pudiera aprovechar parte de esa plataforma que la comunidad coreana ha logrado en EUA”, asegura Lee.

La idea es buscar unidades y diferentes aspectos en donde ambas comunidades puedan trabajar de forma conjunta por el bien de la ciudad de Los Ángeles y el de ellas mismas, “como dos comunidades vecinas en la ciudad de Los Ángeles, tanto Corea Town como el Corredor Salvadoreño, podemos ser de mayor impacto juntos aquí en los Estados Unidos y al mismo tiempo ser dos comunidades que pudieran fortalecer a las futuras generaciones”.

El pastor Lee, también es director de un programa latino de la Universidad World, donde creó el Centro de Liderazgo Latinoamericano, con una visión de utilizar la plataforma que logró la sociedad coreana para crear diferentes centros de formación juvenil dentro de la comunidad latinoamericana, “esperamos que esa plataforma pudiera ser una base tanto en la comunidad salvadoreña y latinoamericana aquí en los Estados Unidos”.

El sueño es ver el liderazgo coreano dentro de diferentes áreas en los Estados Unidos y lograr una asociación salvadoreña-coreana y más adelante una latina-coreana “aplicar esos valores a la comunidad salvadoreña, no solo a la que se encuentra en El Salvador, sino también a la que se encuentra en Los Ángeles”.

Para finalizar, el pastor envió un mensaje a todos nuestros lectores “soñemos con ser instrumentos de Dios para la transformación de la sociedad, y que podamos ser instrumentos de esperanza y paz”.

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