La vertiginosa carrera de Juan Carlos Colato en el béisbol universitario de Estados Unidos sigue dando frutos gracias a la constancia y la calidad del pelotero salvadoreño.

Es así como su actual equipo, The Savannah Bananas, en la liga de verano Coastal Plain League le dedicó un amplio reportaje debido a su gran temporada tanto con el bate como a la defensiva.

“Si quieres ser el mejor, tienes que trabajar más duro que todos los demás”. Estas son las palabras que Juan Carlos Colato ha escuchado desde que era un niño.

Ya sea en el deporte, la educación o en la vida personal, él trabaja más duro que nadie para asegurarse de que sus metas y aspiraciones se cumplan.

Colato creció y se formó en su natal El Salvador, gracias en gran medida a la educación impartida en familia. “Mis padres nos enseñaron buenas costumbres. Mi mamá es una mujer fuerte y valiente que me enseñó que no tengo que temer a ningún desafío que la vida me pueda dar”, dijo Colato a la página oficial de The Savannah Bananas.

La madre de Juan, Katia, le enseñó muchas valiosas lecciones de vida, pero su padre Marcos es la razón por la que se metió en el béisbol. Cuando Juan era más joven, sus amigos estaban empezando a jugar fútbol, así que naturalmente él también quería practicar el balompié.

Sin embargo, su padre tenía otros planes. Era un gran fanático del béisbol, así que quería que su hijo le diera una oportunidad al deporte de batear y correr.

Juan era reacio a practicar béisbol, pero a medida que pasaban los años, comenzó a destacar entre los demás jugadores de su edad y su talento natural comenzó a hacerse evidente.

A la edad de 18 años estaba jugando como jardinero central de la Selección de El Salvador en un torneo centroamericano en Nicaragua cuando la leyenda del béisbol, Dennis ′′ El Presidente ′′ Martínez, se acercó a él para felicitarlo por su actuación en el juego. No todos los días un adolescente se reúne con un ex Grandes Ligas de tanta categoría que está impresionado con sus habilidades.

El padre de Juan sabía que para que su hijo tuviera las mejores oportunidades para jugar y ser visto por los scouts debía buscar nuevos horizontes. Ahí fue cuando la familia decidió que Juan iría a vivir con su tío, Oscar Colato, en Arizona.

Juan continuó jugando en torneos en Arizona, pero terminó sin obtener becas u ofertas. Aún determinado a jugar béisbol, él eligió sumarse al equipo de South Mountain Community College.

Hablando poco a nada de inglés, tuvo una dura batalla para comunicarse con sus compañeros de equipo y mantener sus niveles académicos.

Como la mayoría de los desafíos que ha enfrentado, sacó el pecho y logró salir airoso. Para el final de su primer año culminó segundo en la votación para la designación al Jugador Más Valioso. En su estadía en South Mountain Community College conoció a Tyler Gillum, entrenador principal del equipo Bananas y coach asistente en SMCC.

El técnico reconoce que el salvadoreño tiene una mentalidad muy diferente a la del resto de jugadores del equipo.

Gillum puso como ejemplo una anécdota que vivió con Colato. Como castigo a un mal día que tuvo el equipo en el terreno, el entrenador hizo que los chicos corrieran sin parar por un largo tiempo. Después de la agotadora reprimenda, la mayoría de los jugadores estaban molestos o simplemente demasiado cansados para decir algo, pero Juan se acercó a Gillum diciendo: “Gracias, entrenador, realmente necesitábamos esto”.

Después de su segundo año con South Mountain, Gillum animó a Juan a jugar con el equipo The Savannah Bananas durante el verano, pero Juan tenía demasiadas clases en ese periodo para tomar y estaba planeando mudarse a la Grand Canyon University para jugar al béisbol D1 en otoño.

Aunque su temporada con GCU fue interrumpida, Juan todavía jugó 18 partidos con un promedio de bateo de .367, 5 jonrones, 14 carreras impulsadas y 29 hits. Estaba ansioso por volver al terreno, y planeaba jugar para la Liga de Cape Cod que terminó siendo cancelada también. Así que cuando Tyler Gillum llamó a Juan pidiéndole que jugara para los plátanos este verano, estaba más que feliz.

“Yo estaba al 100 %, muy emocionado. Quería venir a jugar acá.” El versátil jugador ha participado en 16 partidos para la novena de The Savannah Bananas y está bateando para average ofensivo de .279. Ha ligado 17 imparables, entre ellos dos jonrones; 11 carreras impulsadas y ocho bases robadas. La distancia de su más reciente cuadrangular fue de 425 pies y salió del bate a una asombrosa velocidad de 104 mph.

A Juan le gustaría agradecer a sus padres, Marcos y Katia, por inspirarlo y alentarlo mientras también le enseñan a ser valiente sin importar lo que venga en su camino.

También envía su agradecimiento a su tío, Oscar, que ayudó a lanzar la carrera universitaria de Juan y con quien vivió en Arizona. También está agradecido por todos sus entrenadores de El Salvador, South Mountain, GCU y de Banana que le han ayudado y alentado en el camino.

Juan está planeando graduarse en la primavera de 2021 con un título en ingeniería de GCU. Su sueño es ser reclutado por los Medias Rojas de Boston poco después de la graduación, pero estaría agradecido de jugar para cualquier equipo profesional de béisbol.

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